*Estudiante de Trabajo Social UAH 3er Año / Colaborador del Iletrado Online
Hola compañeras y compañeros:
Como ya hemos podido apreciar en el transcurso del día, al parecer las paralizaciones ocurridas durante las últimas semanas están llegando a su fin y todo pareciera ser de que se han logrado los objetivos que nos propusimos, pareciera ser que después de “esta tormenta está llegando la calma”. Precisamente es esa calma a la que me quiero referir, esa maldita calma que nos tenía sumidos a todos –y me incluyo- en una total pereza nuestros sentidos, nuestros ojos no miraban la injusticia, nuestros oídos no escuchaban más que el televisor, nuestra nariz no olía las dificultades del entorno, nuestras manos no sentían al otro, nuestra boca solo servía para comer y más grave aún nuestro corazón se encerraba en nosotros mismos.
Por eso es queridos compañeros que me siento con el pecho henchido de que al menos unos pocos hallamos despertados de este letargo en que nos tenían sumidos nuestros problemas, las pruebas, los trabajos, nuestras familias, nuestras flojeras y también este sistema que ocupa todo el tiempo y nos impide ver lo que hay en nuestro alrededor. Por eso hoy los llamo a no dormirse de nuevo y a despertar a aquellos que aún no despiertan, invitarlos a discutir, su opinión también es importante. Que bonito sería que pudiéramos sentirnos alegres algún día en que todos participemos, tal vez sea soñar con imposibles, pero ¿quien creyó posible un paro a este nivel en la U.A.H, o en la “Padre Hurtado” como le dicen mis amigos?
Estas son las cosas que me hacen soñar en la noche y que me dicen día a día que puedo hacer algo, tal vez no sea mucho, quizás me esté agrandando, pero es lo que siento y pienso. También creo que nuestras fortalezas fueron nuestra unidad, la creatividad, el compromiso, la participación, la pro actividad, la colaboración entre pares y definitivamente el respeto.
Tal vez esto sea por que somos pocos, no participó toda la carrera, ni toda la universidad, pero definitivamente el dicho “pocos pero buenos” se cumplió con honores y felicito a todos los que participaron, incluso a aquellos que votaron no o que no votaron y fueron, por que fue también gracias a ellos que nos dimos cuentas de cosas que quizás no hubiéramos discutido. Por supuesto mis felicitaciones a todos esos anónimos que fueron capaces de darle vida a este movimiento y a ellos les digo, fuerza compañeros por que esto no ha terminado y cito nuevamente al dicho popular “se ha ganado una batalla, pero no la guerra”.











